DÍA EN FAMILIA: EL JARDÍN DEL PAPAGAYO (Precio Medio)

jardin_papagayo

¡Hola a todas y a todos!

A Valentina, Lucas y a mí nos encanta que llegue el fin de semana y aprovechar a hacer actividades que nos gusten a los tres. Somos muy partidarios de estar en contacto con la naturaleza, hacer rutas en la montaña, ir al río o a la playa (y encima tenemos la suerte de que ambas opciones las tenemos cerca de casa), y ahora que ya hace buen tiempo apetece más si cabe todavía.

Hace poco, hablando con una amiga me comentó sobre el Jardín del Papagayo, sinceramente nunca habíamos oído hablar de este lugar y decidimos ir a visitar el parque.

El Jardín del Papagayo está situado en la Costa Azahar, concretamente entre las localidades de Peñíscola y Benicarló (provincia de Castellón) y más o menos a una horita de donde nosotros vivimos.

Una de las cosas que más nos llamó la atención (y hablo con toda sinceridad), fue el trato de todo el personal. Parece que ya estamos todos más que acostumbrados a que nos traten como borregos o como un simple número, con caras de aburrimiento y con mucha prisa; y, sin embargo, todo el personal de este parque era muy amable, te prestaban la atención que necesitabas y se tomaban todo el tiempo necesario en explicarte todo detalladamente y eso ¡nos encantó!

El Jardín del Papagayo

Es un espacio de tamaño medio que puedes recorrer tranquilamente en unas cuatro horitas, ya os digo de entrada que no es un super zoológico, y quizás por ello el trato sea mucho más familiar que en otros parques. Consta de dos partes: el gran jardín subtropical donde puedes ver a las más de 50 especies distintas de papagayos en los voladores y donde además hay una zona de canguros gigantes; y el mariposario donde además de mariposas, puedes ver flamencos y tortugas gigantes sueltas (intentamos levantar una y entre Lucas y yo no podíamos, así que imaginaros lo que pesan).

Además de estas dos zonas diferenciadas, todo el parque está repleto de juegos y yincanas hechas a bases de troncos, cuerdas, puentes, tirolinas… en las que estás además en constante contacto con la naturaleza y en la que tanto Valentina como yo disfrutamos como dos enanas (de hecho, no sé aún quién se lo pasó mejor si la nena o yo 😝). Como anécdota os diré que en uno de los túneles de madera en los que había que pasar a cuatro patas, nos quedamos sin salida y me entró tal ataque de risa que no podía ni ir para adelante ni para atrás y hasta que conseguimos salir Lucas estuvo mirándonos desde abajo con cara de póker 😒 a las dos.

PAJARITOS

Una cosa que nos encantó fue que los diferentes voladores de todo el parque estás en contacto directo con las aves y puedes interactuar con ellas dándoles pipas para comer y, ellas, muy acostumbradas a las personas, se posan tranquilamente sobre tus hombros, dedos o cabeza (depende de la poca vergüenza que tenga), esperando a que les des de comer su merecida pipa.

El volador que más nos gustó fue el de los Guacamayos, al principio tengo que decir que dan un poco de respeto porque cuando entras con las pipas y hay unos 10 Guacamayos de kilo y medio, mirándote fijamente… entras y dices un “¡Hola!” tímido y se te empiezan todos a acercar. Al final fue una experiencia muy bonita, tanto que uno se hizo amigo nuestro y tenemos miles de fotos, vídeos y selfies con él. Su amigo, sin embargo, el más timidito y cascarrabias, no era tan amable y aquí una servidora se llevó un buen picotazo en el dedo índice, eso sí, después de coger su correspondiente pipa 😝.

Respecto a la zona de los canguros, nos llamó la atención a los tres porque hasta ese día ninguno habíamos visto canguros en persona. Nos parecieron más grandes de lo que nos los imaginábamos, pero lo que más nos sorprendió fue su parecido a los roedores ¡no nos lo podíamos creer! Esta zona está ambientada como el antiguo Far West y tienes que pasar una serie de obstáculos y yincanas para acceder a los diferentes sitios.

Como nosotros llevábamos comida hecha de casa (en el parque esta opción está permitida ya que hay dos zonas de picnic), decidimos comer en el mariposario donde había una zona Vintage Relax con vistas a los flamencos. Tuvimos la suerte de estar solos en ese momento y por ello pudimos disfrutar más si cabe de la música ambientes, las mariposas revoloteando entre nosotros y las preciosas vistas a los flamencos rosas.

FLAMENCOS

Nuestra experiencia

Fue muy buena, aprendimos un montón sobre las aves y se lo hemos recomendado a muchos de nuestros amigos con hijos porque es un buen sitio para pasar un día en familia (aunque si no tienes hijos también te va a encantar). El parque está abierto todos los días del año de 11:00 a 20:00h, os dejo su web para que podáis leer más info y ver precios. Además, os dejo un pequeño vídeo de lo que fue nuestra experiencia con los Guacamayos ¡nos encantó!

VALENTINA_PAPAGAYO

 

Si no sois de hacer escapadas con la familia, os animamos a que lo hagáis, hay planes muy económicos (que poco a poco iré contando) y al final son estos recuerdos lo que más une a la familia 😁.

Espero que os haya gustado este post, lo he escrito de corazón. ¡No os olvideis de SUSBRIBIROS si os gusta lo que leéis! Mucho 💖💖 y como siempre ¡nos vemos pronto! 👋👋👋


WEB: http://www.jardindelpapagayo.com


 

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